No se había cumplido el primer cuarto de hora del derbi madrileño cuando desde el fondo sur del Metropolitano se desplegó una lona en la que se podía leer: «Ceuta es España, ni se arruga ni se tapa». Un mensaje en alusión a lo que sucedió el pasado martes en el estadio Martínez Valero, cuando Vinicius, Konaté y Mbappé decidieron no mostrar en su totalidad una camiseta en apoyo al pueblo cautí, que está sufriendo los estragos de una invasión por parte de Marruecos.
Junto a esa frase, el Metropolitano empezó a entonar el ya conocido «¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!». Un cántico que acompañaron también los más de 500 aficionados del Real Madrid presentes en el último graderío del coliseo rojiblanco. Ceuta, durante unos segundos, unió a dos rivales que son enemigas en lo deportivo, pero que cuando hay que unirse por España no tuvieron el más mínimo reparo en ir de la mano.